El corrupto Grupo Aval de Sarmiento Angulo, confiesa delitos en Estados Unidos, aquí la Fiscalía de Martínez y Barbosa los tapa con impunidad

 El corrupto Grupo Aval de Sarmiento Angulo, confiesa delitos en Estados Unidos, aquí la Fiscalía de Martínez y Barbosa los tapa con impunidad



El acuerdo de Aval con EE. UU. lo hace a través de dos entidades: la SEC o Comisión de Valores de Estados Unidos, que es como la superfinanciera gringa, y el Departamento de Justicia. En el primero asume su responsabilidad administrativa de los sobornos y en el segundo hace un acuerdo para evitar cargos penales. Ambas cosas a cambio de una multa.

La Comisión de la Bolsa de Valores (SEC) de Estados Unidos y el Departamento de Justicia, llegaron a un Acuerdo con los representantes del grupo aval que confesaron los delitos de soborno, para hacerse al contrato de la vía que conduce del Centro del País a la costa Caribe conocida como la Ruta del Sol II adjudicada en el año 2009 en el segundo mandato del gobierno de Álvaro Uribe así como también sobornos para la extensión de ese mismo proyecto en el trayecto Ocaña Gamarra, en el gobierno de Juan Manuel Santos.

El Acuerdo se firmó el 9 de agosto. Los representantes del grupo Aval al que perteneció la firma Corficolombiana reconoció el pago de sobornos a funcionarios públicos en Colombia por 23 millones de dólares. El acuerdo estableció una multa ante la SEC por 40 millones de dólares y ante el Departamento de Justicia por el mismo valor. La suspensión de las investigaciones judiciales y administrativas tendrá una duración de tres años además de pagar la multa que por rebajas quedaría tasada en un total de 60 millones de dólares, además el grupo Aval se comprometió a colaborar con la justicia para el esclarecimiento de la verdad.

Esta decisión de la justicia de los Estados Unidos, contrasta abiertamente con la impunidad que reina en la justicia colombiana. Por estos mismos hechos, en Colombia, sólo funcionarios corruptos de poco peso y representatividad han sido juzgados y condenados.

El fallo de estos organismos es claro en establecer que el grupo Aval violó la ley norteamericana por prácticas corruptas para hacerse con estos dos contratos. Estos hechos han sido negados en Colombia por el grupo Aval y han sido encubiertos con la complicidad de los fiscales Néstor Humberto Martínez y Francisco Barbosa.

Por todo lo anterior, el presidente Gustavo Petro solicitó a la fiscalía que se reabra el caso de Odebrecht pues esta condena en la justicia norteamericana sobre las prácticas corruptas de Odebrecht y su socio mayoritario en Colombia constituye indudablemente un hecho sobreviniente que obliga a reabrir la investigación.

Como se recordará por estos hechos solo fueron condenados José Elías Melo presidente de Corficolombiana que paga una pena de 11 años de prisión, así como el viceministro de Transporte del segundo gobierno de Álvaro Uribe, Gabriel García Morales quien ya recuperó su libertad y fue condenado en el año 2017 a cinco años y dos meses de prisión por haber recibido 6.5 millones de dólares como soborno para la adjudicación de la concesión Ruta del Sol dos. Fue también condenado el senador Bernardo, el ñoño Elías, condenado en el año 2018 a ocho años de prisión por haber hecho parte de la trama de corrupción desde el Congreso de la República. También ya quedo en libertad y fue recibido como un héroe en el municipio Cordobés de Sahagún.

USA IMPONE SANCIÓN CONTRA EL GRUPO AVAL, MIENTRAS CONSEJO DE ESTADO EN COLOMBIA LA TUMBA

Una verguenza mundial, que además resulta paradójica y contradictoria de esta situación, es que mientras la justicia norteamericana encontró culpable al grupo Aval por el pago de sobornos a funcionarios públicos colombianos para hacerse a estos dos contratos, en una decisión insólita de finales del mes de julio del presente año, el Consejo de Estado tumbó una sentencia del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que imponía una multa de 800 mil millones de pesos contra el grupo Aval, por estos hechos, pretextando que este Tribunal no tenía competencia para hacerlo.

La fiscalía de Barbosa ante la condena del grupo Aval en la Justicia de los Estados Unidos se vio obligada a reabrir las investigaciones sobre financiamiento ilegal por esta firma corrupta brasilera de la campaña de Oscar Iván Zuluaga, como los hemos señalado en otras ocasiones, esta apresurada imputación de cargos contra Zuluaga se da después que una Comisión del FBI estuviera en Colombia a finales del mes de enero del presente año, si no abren investigación en Colombia Zuluaga corría el riesgo de ser solicitado en extradición por los Estados Unidos. La campaña de Santos en 2014 también recibió recursos de Odebrecht y las investigaciones no avanzaron en estos años.

Estas decisiones de la justicia norteamericana, dejaron en evidencia la forma como los grandes grupos económicos influyen en los nombramientos de los magistrados de las altas cortes y de los funcionarios de la justicia del país, y el papel dominante que tienen sobre la justicia colombiana, siendo el caso más grave el de la fiscalía General de la Nación, pero también se evidencia en las altas Cortes de Justicia.

La Fiscalía está en la obligación de reabrir la investigación de la trama corrupta de Odebrecht pidiendo mediante los mecanismos de cooperación judicial con los Estados Unidos la información recopilada en las investigaciones en dicho país pues las cuentas no cuadran. Aval reconoció en Estados Unidos sobornos por 23 millones de dólares y aquí las investigaciones apenas rastrean recursos por 11 millones de dólares resta saber a quienes se pagaron los 12 millones de dólares que faltan y una suma de 3.5 millones al llamado en el expediente «el señor 3» que sería un alto funcionario del gobierno de Juan Manuel Santos.

Por otra parte, el grupo Aval cumple con el rol de ser un buen cliente para los medios de la oposición, en cabeza de los canales de televisión RCN y CARACOL, este sentido, medios como Revista Semana, demuestran que el papel de la prensa colombiana da grima. Se notó demasiado, la forma tan descarada como trataron de encubrir el hecho probado en el expediente y en el fallo de la justicia norteamericana, y del hecho que el grupo Aval sobornó a funcionarios públicos colombianos para hacerse con los dos contratos de la Ruta del Sol II, esta noticia fue presentada por los mencionados medios, como si la justicia norteamericana hubiera exonerado al grupo Aval de sus responsabilidades, cuando el fallo es claro en condenar e imponer una multa manteniendo el caso abierto a una evaluación que habrá de hacerse dentro de tres años para determinar si el grupo Aval cumplió adecuadamente con el pago de las multas y con la colaboración con la justicia. Casi toda la prensa tradicional del país, hicieron el ridículo con sus titulares para tratar de demostrar lo indemostrable, a diferencia de los medios alternativos.

La única verdad, es que al Grupo Aval de sarmiento Angulo, siendo el principal grupo económico del país fue hallado culpable de delitos de corrupción por el pago de sobornos para conseguir la aprobación de contratos con el Estado colombiano.

Redacción El Bocon

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