PARO NACIONAL: Fútbol y sangre en la 72
En la segunda jornada de protestas en contra de la celebración de otro partido de fútbol a jugarse en el Estadio Romelio Martínez, esta vez entre el América de Cali y el Atlético Mineiro de Brasil, se volvieron a presentar graves disturbios y decenas de heridos.
Nuevamente la cita fue en los alrededores del estadio de la 72, y poco a poco se fueron sumando a la protesta hasta colmar la carrera 47 con la calle 72. Fue a las 6.30 p.m. aproximadamente cuando comenzaron los disturbios y el recurrente tropel entre manifestantes y escuadrones del ESMAD.
En esta intensa jornada, volvieron aparecer los gases lacrimógenos , las piedras, los palos y la violencia como respuesta estatal. Grandes destrozos a locales y establecimientos comerciales del sector, tampoco esta vez hubo diálogos ni concertación por parte de funcionarios de la alcaldía de Barranquilla, esa es la triste realidad social que vive el país. Los protestantes, siguen reclamando a las autoridades la no celebración de partidos de fútbol para no seguir siendo indiferentes ante la profunda crisis social, exigen cambios de actitud frente a la protesta pacífica.
Por otra parte, han sido muchas las manifestaciones de apoyo internacional que reciben los marchantes, periodistas que observan indignados como mientras se juega un compromiso futbolero, en las afueras del escenario se lanzan bombas y gases, se producen choques y enfrentamientos con la fuerza pública, produciendo indignación general en todos los rincones del mundo.
En el caso del partido jugado hoy, se suspendió varias veces el compromiso por los efectos de los gases lacrimógenos causado a los jugadores, «es imposible jugar en estas condiciones» decían los comunicadores en las transmisiones en vivo por los canales que transmiten estos eventos deportivos, también se les escuchó pedir disculpas al aire, por la indolencia frente a estos hechos, «pero es nuestro trabajo» afirmaban afectados por lo observado en la cancha, dejando al descubierto la problemática social que se vive en toda Colombia y la apatía de las autoridades de la ciudad permitiendo este tipo de cosas.
En el Bocón nos gusta el fútbol, pero somo consientes de la situación actual del país y de los cambios que se necesitan para seguir adelante. Vamos Colombia!

