Alcaldía de Barranquilla gasta $2.868 millones mensuales en publicidad denuncia la FLIP
Así se invierten y se manejan los dineros recaudados de los impuestos de los barranquilleros.
El Bocón reproduce la investigación periodística completa, trabajo realizado por La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), en colaboración con el equipo de La Contratopedia Caribe, que encontró que desde enero del 2020 hasta septiembre del 2022 la Alcaldía de Barranquilla, en cabeza del alcalde Jaime Pumarejo, gastó 94.600 millones de pesos en publicidad oficial. Esta cifra equivale a gastar 94 millones de pesos diarios durante dos años.
Billete y autobombo: cómo se silencia a la prensa crítica en Barranquilla
La Alcaldía de Barranquilla encarna todos los vicios que se pueden cometer alrededor del gasto en publicidad oficial. Utiliza recursos públicos de manera desmedida y los reparte discrecionalmente; favorece a unos cuantos amigos, que a la vez, se encargan de distribuir el mensaje en la mayor cantidad de medios y periodistas para trazar la línea editorial; promueve la desinformación al no aclarar a la audiencia cuando el contenido es publicidad pagada; dedica buena parte del presupuesto a hacerse autobombo; y monitorea milimétricamente el trabajo de las y los periodistas y los medios, con lo que parece mantener el control sobre el manejo de su imagen.
El gasto desorbitado
Según nuestra investigación, el gasto en publicidad oficial de la Alcaldía de Barranquilla fue tan grande que sobrepasó en 13 mil millones el gasto realizado por la Alcaldía de Bogotá en el mismo periodo. El dato es mucho más preocupante si se tiene en cuenta que Barranquilla es una ciudad seis veces más pequeña que Bogotá. Con esa cantidad de dinero se podrían construir cuatro hospitales como el Camino de Nazareth, una obra que beneficia a más de 50 mil personas en Barranquilla. Este gasto desmedido contradice el principio de austeridad que, según el Estatuto Anticorrupción (Ley 1474 de 2011), debe limitar el presupuesto de publicidad a su mínima proporción y debe evitar hacer propaganda de los alcaldes.
El alcalde Pumarejo también adjudicó la mayoría de contratos de publicidad oficial a través de contratación directa, tal como lo hizo Alejandro Char, su antecesor y mentor político. El alcalde Pumarejo asignó el 91% de los contratos de esta forma. Los principales beneficiarios fueron las empresas Crearte Publicidad, Coopercom, Sin Filtro y Punto Digital, Ricardo Chams Signo 21 y Link Marketing; las mismas que se beneficiaron en la administración Char. Estas dos últimas ejecutaron la mitad de los recursos de publicidad oficial entre enero del 2020 y septiembre del 2022, con un total de 44.600 millones.
La tendencia a seleccionar contratistas a dedo, más aún cuando se trata de conocidos y cercanos a la familia Char, demuestra que en Barranquilla prima una discrecionalidad que contradice el principio de competencia en la contratación pública, que debería ser objetiva, efectiva y transparente.
Publicidad engañosa
Otro tema preocupante es el uso que hace la Alcaldía del content marketing, una estrategia en la que se paga por la divulgación de publicidad en medios de comunicación, sin que se haga explícita la naturaleza del contenido. Para esto, la administración de Pumarejo contrató para esto a medios locales y nacionales, como La República, Revista Semana, El Espectador, Valora Analitik, Caracol Radio, RCN Radio, W Radio y La FM.
Esta estrategia afecta directamente el derecho a la información de la ciudadanía, pues induce al engaño al disfrazar propaganda como si fuera información veraz e imparcial. Además, cuando las entidades públicas acuden al content marketing, afectan la independencia editorial de los medios de comunicación, ya que al pagar por contenidos definen la agenda y los mensajes del cubrimiento de su gestión. Se trata de una estrategia que busca aumentar la favorabilidad de un gobierno con recursos del propio Estado, sin la debida vigilancia ciudadana.
El autobombo
La imagen y el nombre de Jaime Pumarejo aparecen en la mayoría de piezas publicitarias contratadas: sin importar el tema del que se informe, el alcalde Pumarejo es objeto y protagonista de esas noticias. El tratamiento de esta información no se corresponde con el informe de su gestión, sino más bien con una manera de autopromoción de su imagen. Esta maniobra contraviene el mandato del Estatuto Anticorrupción, que prohíbe “el uso de publicidad oficial, o de cualquier otro mecanismo de divulgación de programas y políticas oficiales, para la promoción de servidores públicos”.
Monitoreo de medios
Otro hallazgo preocupante es el exhaustivo monitoreo de medios. En tres contratos se le encargó a la empresa Ricardo Chams Signo 21 que categorizara las menciones que hacen los medios de comunicación sobre el alcalde Jaime Pumarejo y su administración bajo las etiquetas de positivo, neutro y negativo.
La empresa analizó 45.587 piezas periodísticas publicadas en diferentes soportes y de manera aleatoria. De esas piezas, solo 837 fueron calificadas como “negativas”, lo que equivale a menos del 2 por ciento de las publicaciones. Las cifras, además de demostrar la vigilancia permanente sobre lo que publican los medios de la gestión del alcalde, da cuenta de la poca crítica que recibe. En una ciudad en la que las empresas periodísticas dependen enteramente de los recursos oficiales, el impacto que tiene el gasto a manos llenas en publicidad oficial es, precisamente, la cancelación de las voces críticas.
La opacidad
En una respuesta a la FLIP de julio del 2022, la Alcaldía de Barranquilla solo informó la celebración de diez contratos de publicidad oficial, de 41 que había firmado hasta entonces; este hecho va en contravía del principio de transparencia que debe tener la entidad ante el escrutinio público.
Si bien, en la plataforma pública Secop se pueden consultar todos los contratos de publicidad oficial celebrados por la entidad entre 2020 y 2022, no se encuentran los informes de ejecución de cuatro contratos, y otros 41 no cuentan con la evidencia de la publicación de la pieza publicitaria. Escasamente, algunos informes asocian imágenes tomadas de internet o soportes documentales que ilustran el objeto de la contratación. Esto quiere decir que la información proporcionada por la alcaldía no cumple el criterio de suficiencia y precisión de una respuesta a la ciudadanía.
Metodología
Para realizar esta investigación, enviamos derechos de petición a la Alcaldía Distrital de Barranquilla entre mayo y septiembre del 2022, en los que se consultó por la contratación de publicidad oficial en las vigencias 2020, 2021 y 2022. Adicionalmente, buscamos los contratos en las plataformas y sistemas de contratación de las entidades estatales como Secop I, Secop II y Secop Integrado. Además, revisamos las cláusulas de contratación, gastos de inversión, modalidad de contratación e informes de ejecución de los contratos.
En cooperación con La Contratopedia Caribe contrastamos las respuestas de la alcaldía e incorporamos algunos contratos adicionales de publicidad oficial. Finalmente, se clasificó en detalle la información correspondiente a 45 contratos. Al realizar esta investigación de nuevo nos encontramos con que la alcaldía interpone múltiple obstáculos para acceder a la información, lo que es síntoma de que aún se reconoce que con mayor transparencia tendremos una democracia robusta.
Encuentre los soportes de la investigación.

Jaime Pumarejo se ha mantenido todo este período como el alcalde con mejor imagen del país*, a pesar de todo lo que ocurre en Barranquilla.
No obstante, nuestra posición como medio digital alternativo es totalmente distante a lo promulgado, la lista de padecimientos de la ciudad es bastante extensa, al alcalde Pumarejo se le suele llamar el «Alcalde níspero» porque se ha madurado a punta de periódico. Señalemos entonces los aspectos más neurálgicos que padece la ciudad: Seguridad: Barranquilla se convirtió en un triste y alarmante escenario de masacres en barrios, las cifras de extorsión y los atracos en las calles son alarmantes. Servicios Públicos: El servicio de agua potable que presta la Triple A es deficiente en su calidad y prestación, se volvió común oír a los barranquilleros quejarse del líquido color café saliendo de la llave, como pasaba en los años 80. Por parte de la empresa de energía AIR E es el servicio más caro y deficiente del país. La movilidad: La falta de ampliación de vías, sumada a la no terminación de los contratos de pavimentación de la Circunvalar, la Cordialidad y la calle 30 obras que llevan más de 3 años sin concluir, se vive una pesadilla con la movilidad porque además el sistema integrado de transporte Transmetro tiene parte de sus buses dañados y no funciona al 100%. El hambre y la falta de inversión social: En los estratos 1 y 2, más de la mitad de la gente reporta este año no contar con suficiente dinero para las tres comidas diarias. De igual manera, la inexistencia de planes de inversión social a la juventud, aspecto social grave, que entrega cada día más jóvenes a la delincuencian común.
