Contraloría falla responsabilidad fiscal contra Electricaribe, por no entregar $211 mil millones en subsidios
La Contraloría General falló contra Electricaribe por una responsabilidad fiscal que asciende a $211.755 millones; por indebida aplicación de los dineros del Fondo de Energía Social (Foes). El hallazgo se dio luego de varias auditorias revisadas desde 2017.
La Contraloría también falló contra la firma Price Water House Coopers Ltda y tres de sus colaboradores porque, al ser revisores fiscales de la empresa, avalaron la implementación incorrecta de los recursos.
A través de un comunicado de prensa, el ente de control informó que tras cuatro años de proceso de investigación halló responsable a Electricaribe de haber usado entre julio de 2011 y octubre de 2016 $211.755 millones del Fondo de Energía Social, FOES, que iban destinados a los subsidios de los estratos 1 y 2 de las zonas especiales de la región Caribe, para disminuir las pérdidas de la empresa.
“Los $187.227 millones que recibió Electricaribe como canalizador del FOES, que administra el Ministerio de Minas y Energía, fueron aplicados al consumo distribuido comunitario y no al consumo individual del usuario que contaba con medidor individualizado como principal destinatario del mismo. Los recursos del FOES son de inversión social y destinación específica, por lo tanto, debieron ser aplicados al consumo individual del usuario y no al consumo distribuido comunitario, como lo realizó Electricaribe”, según extracta el contenido de la sanción.
Al llevar a cabo dicha aplicación, agrega el ente de control, no se alivió el valor a pagar en la factura por los usuarios, sino que por el contrario se favorecieron los ingresos de la Electricaribe como canalizador, reduciendo con ello las pérdidas no técnicas de energía que presentaba la empresa en esas zonas especiales.
Concluye la Contraloría que Electricaribe “pasó por alto que el Estado destinó unos recursos en beneficio de la empresa en los cuales actuaban como operadores los Fondos de Apoyo Financiero Prone, FAER y Fanzi, cuyos recursos van encaminados, de una parte, para apoyar los planes de reducción de pérdidas no técnicas de energía, y de otra, como apoyo a las empresas con usuarios no normalizados ubicados en las áreas especiales”.
