Uribe vuelve generar polémica y fuertes críticas por grafiti pintado a 300 metros de su casa
“¡A mí primero me tienen que matar! fue la expresión de Álvaro Uribe al enfrentar con amenazas a un grupo de jóvenes que pintaban un grafiti debajo de un puente en Llano grande a 300 metros de su residencia.
La tensión se apoderó de los presentes, que durante varias horas en el sitio se enfrentaron verbalmente, sin embargo, no se presentaron actos violentos.
Los ánimos se encendieron cuando apareció el concejal de Medellín Andrés Rodríguez a quien apodan «El Gury» intimidando con un bate de béisbol e increpando al colectivo artístico que realizaba un mural de manera pacífica en memoria de las víctimas de los falsos positivos, que se convirtió en insignia nacional denominado: «Las Cuchas tenían razón»
«Álvaro Uribe Vélez, se cree el dueño de Llanogrande» terminó siendo el pronunciamiento de muchos asistentes y participantes, quienes señalaron al exmandatario el como responsable de generar violencia contra un acto meramente símbólico, hecho en homenaje a las madres de las víctimas de los llamados «Falsos Positivos» realizados bajo su mandato.
De igual manera, según muestran algunos videos difundido en redes sociales, al concejal «Gury» lo despojaron del bate y este lanzado a un rio cercano del lugar.
Uribe expresó que: «Sintió amenazada a su familia» lo cual; se encuentra totalmente fuera de contexto, porque no hubo expresiones de violencia por parte del colectivo artístico. Sin embargo, quiso utilizar el acto para hacer proselitismo político, responsabilizando al actual candidato a la presidencia del Pacto Histórico Iván Cepeda.
En el lugar, hizo presencia el Uribista y Gobernador de Antioquia Andrés Julián Rendón, quien calificó el acto del colectivo artístico como algo «violento y de odio» lo cual; generó reacciones y fuertes críticas a nivel nacional y llevó al presidente Petro a pronunciarse al respecto:
«La expresión es libre, así es, y que ningún autócrata puede decir que el arte y la libre expresión es una amenaza, eso es de dictadores, eso es de autócratas» expresó el presidente de los colombianos.

Por su parte, el representante electo del Pacto Histórico Hernán Muriel, quien estuvo presente en la actividad, aseguró que la intervención tenía un enfoque simbólico y de memoria histórica. Através de las redes sociales, Muriel afirmó que el propósito era acompañar a madres buscadoras y visibilizar casos relacionados con desapariciones y víctimas del conflicto armado.
Pese a que hubo mucha tensión durante varias horas en Llanogrande, las autoridades no reportaron capturas ni hechos de violencia física en medio de las confrontaciones verbales ocurridas en el sector.
EL BOCÓN rechaza de forma tajante, los actos como los vividos ayer en Llanogrande, donde un expresidente utiliza e instrumentaliza estos espacios de recreo artístico para generar odio. El grafiti será siempre una expresión del arte urbano, cultura popular, que rompe con la mudes de aquellas voces silenciadas por la violencia vivida en el país.
Los falsos positivos no se pueden seguir negando, debemos reconocerlos como actos de barbarie contra la raza humana.
