Senador Antonio Zabaraín denunciado ante la corte por presionar a exdirector de Crédito Público
La declaración del exdirector de Crédito Público del Gobierno Nacional, José Roberto Acosta, en la cual ventiló ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia a dos congresistas de Cambio Radical por exigencias indebidas a cambio de votar la ley de financiamiento que buscaba el Gobierno el año pasado.
Se trata del senador Antonio Zabaraín Guevara y el representante a la Cámara y condenado por corrupción electoral, Carlos Cuenca Chaux.
En su declaración ante el despacho del magistrado Marco Antonio Rueda, José Roberto Acosta puso de presente, bajo juramento, que fue objeto de exigencias cuestionables por parte del senador Zabaraín para votarle favorablemente al Gobierno la ley, yendo en representación del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char y de su partido Cambio Radical.
“El senador Zabaraín en representación de su partido y especialmente del alcalde Char presionaba con unos procedimientos de reestructuración crediticia y demás temas relacionados con crédito público, pero lo único que se le decía es: senador, los procesos están andando de conformidad con la ley, tenga paciencia, seguramente saldrán”, señaló José Roberto Acosta en su declaración a la Corte Suprema.
En el relato de José Roberto Acosta, este señaló que como no podían modificar dichos procesos y tampoco los tiempos coincidían entre el proceso de aprobación de la ley y lo que exigía Zabaraín, el senador comenzó a promover que el proyecto se aplazara hasta la siguiente legislatura, cuando, en palabras del testigo, el proyecto de ley de endeudamiento debía aprobarse sí o sí en el primer semestre de 2024 para no incurrir en cesación de pagos de deuda externa.
Lo anterior fue interpretado como una forma de presión indebida para que se cediera a lo que exigía a cambio y ahí sí apoyar el proyecto de endeudamiento que necesitaba el ejecutivo.
“La paciencia no es una virtud del senador Zabaraín y como los términos de dichos procedimientos no coincidían con los términos límites de la ley de endeudamiento él propuso que se aplazara para la siguiente legislatura, todo esto debe haber quedado en los anales del congreso”, manifestó José Roberto Acosta ante la Sala de Instrucción.
Incluso, según José Roberto Acosta, aunque todas las presiones iniciales fueron privadas, el senador Zabaraín de Cambio Radical se valió de un argumento bastante peculiar y a su juicio inconstitucional, cuando transformó en públicas las presiones indebidas que Acosta le relató a la Sala de Instrucción.
“No lo hacía de manera pública, él explotó en su tema público con el argumento de que lo dejáramos para la próxima legislatura y el otro argumento que también explotó públicamente es que el tema del endeudamiento tenía que controlarse desde el congreso cuando todos sabemos que es un tema del resorte del ejecutivo. Ahí están las constancias en las que desconocía artículos de la Constitución”, sentenció José Roberto Acosta.
Pero el testimonio bajo juramento de José Roberto Acosta ante la Sala de Instrucción también mete en serios problemas al representante a la Cámara, Carlos Cuenca, de Cambio Radical. Cuenca, de hecho, es un personaje conocido en la Corte Suprema de Justicia, puesto que a inicios de este año fue condenado por la Sala de Primera Instancia por corrupción electoral, al haber ofrecido tejas y cemento a una comunidad indígena a cambio de su voto.
Pero en esta ocasión el asunto de Cuenca no se trata de tejas y cemento. En cambio, el exdirector de Crédito Público ventiló en la Corte Suprema que desde un evento en Puerto Carreño (Vichada) el representante Cuenca como presidente de la Comisión Tercera de la Cámara, exigió como transacción al Gobierno que se direccionaran 40.000 millones de pesos para una granja con páneles solares o de lo contrario no nombraba ponentes para la ley de endeudamiento.
“En el trámite de la ley endeudamiento casi no se nombran ponentes. Estaba dicha función a cargo del representante Cuenca, quien tiene problemas judiciales y anecdóticamente hubo un pronunciamiento en tarima del representante Cuenca frente al viceministro Diego Guevara, en donde le decía palabras más, palabras menos, que en manos de él había 70 billones de endeudamiento y que le pedía al ministro Guevara 40.000 millones para páneles solares”, señaló José Roberto Acosta.
Y prosigue el exdirector de crédito público: “Diego (Guevara) se rió, cuando vi el video le dije: hermanito eso es lo único que causaba, risa. Porque no está en nuestras manos satisfacer ese tipo de pretensiones y era la forma explícita en la que el representante Cuenca ponía sobre la mesa una moneda transaccional para la labor que le correspondía en Cámara para la definición de los ponentes de la ley de endeudamiento”, dijo.
Pero los problemas no habrían sido solamente con estos dos congresistas, de acuerdo con José Roberto Acosta.
Durante el primer semestre del 2024, como es conocido públicamente, el Gobierno tuvo que afrontar lo que Acosta nombró “prácticas dilatorias” por parte de los senadores y representantes de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, quienes no asistían, de forma inexplicable, a las sesiones para discutir el futuro de pagos de deuda externa, generando una fuerte presión para el Gobierno que requería dicho visto bueno para pedir más créditos.
“Era realmente frustrante, era realmente un agobio, estar supeditado al capricho de los parlamentarios que ni siquiera avisaban si asistirían o no, siendo que se les convocaba, por comodidad para ellos, de forma virtual. Sólo estaban a un click de distancia donde se les puso de presente todo el sostén logístico del ministerio”, afirmó
