ATENCIÓN: «Vicky en la olla» La Revista Semana está quebrada, ya no le creen ni el «Bendito»
La Revista Semana dirigida por la periodista Vicky Dávila de Gnecco, está quebrada. Catalogada como uno de los medios más representativos de la ultraderecha del país se encuentra en grave estado finaciero y con saldo en rojo, según se aprecia en un detallado informe periodístico.
Su falta de tino y su desmesurado afán de inventar noticias contra el gobierno han causado una notoria falta de credibilidad no solo en sus lectores sino en las empresas que pautan con ese medio.
Los llamados «testigos anónimos», las llamadas «maletas de dinero» del presidente Gustavo Petro, las publicaciones los videos de Nicolás Petro, entre otros, fueron su más significativo detonante.
El rechazo general de la opinión pública nacional hacia este medio, quedo plasmado en un reciente informe publicado por el medio digital Valora Analitik, que dio a conocer que la Revista Semana tuvo pérdidas cuantiosas que superan los $8.500 Millones de pesos en el año 2023. En otras palabras, así como dijo El Bocón: «A Semana no le creen ni el bendito».
Según Valora AnalitiK los medios de comunicación en Colombia tuvieron un 2023 complejo, en línea con la desaceleración económica que golpeó al país. Eso sí, unos más que otros, tuvieron cifras nada despreciables, incluyendo los que más facturan.
De hecho, varios lograron importantes aumentos en ingresos y utilidades al cierre del año pasado, en comparación con el 2022.
Estados financieros de los medios en 2023 vs. 2022

Eso sí, el escalafón varía si se analiza cómo cambiaron los ingresos de las empresas entre el 2022 y 2023, que permite medir el calentamiento o enfriamiento de sus operaciones. (Dice el informe de Valora AnalitiK)
En este caso, se encuentra que los medios digitales y de nicho encabezan el listado, siendo la Revista Cambio la que más incrementó su facturación: pasó de $350 millones a $6.700 millones.
Al anterior le siguieron La Silla Vacía, con un alza de 51 %, Valora Analitik, con 28 % más e Infobae, que aumentó 22 %. En contraste, hubo varios que cayeron en ingresos, como Publimetro (-22 %), Canal Uno (-13 %), El Nuevo Siglo (-8 %), Casa Editorial El Tiempo (-6 %) y Caracol Televisión (- 5%).
Finalmente, los datos encontrados por Valora Analitik revelan desplomes de utilidadesde algunos medios en 2023, comparado con 2022, y confirman la dura situación de algunos de estos.
MEDIOS DE MARCADA TENDENCIA ULTRA DERECHISTA SE ESTÁN DESPLOMANDO
Es el caso de RCN Radio, que pasó de perder $2.136 millones en 2022 a registrar una caída de $15.491 millones en 2023. Otros con una situación similar fueron:
Publimetro: pasó de ganar $110 millones a perder $2.000 millones El Tiempo Casa Editorial: ya no tuvo utilidades de $4.666 millones, sino pérdidas por $15.914 millones Revista Semana: profundizó sus pérdidas, al pasar de -$3.615 millones a -$8.472 millones. RCN Televisión: varió de -$26.987 millones a -$37.641 millones El Colombiano: que pasó de caer en $6.121 millones a perder $9.753 millones
Hay que señalar que muchos de estos medios recibían pautas millonarias de parte del estado, vivían practicamente del erario público. Pero el gobierno encabezado por el presidente Gustavo Petro, eliminó del presupuesto esas cuantiosas sumas. Es por eso, y es necesario entender, el resentimiento y el acoso permanente de estos medios contra las políticas del gobierno del cambio.
Solo para tomar un ejemplo, durante el mandato de Iván Duque, este decidió que la publicidad oficial debía jugar a su favor. Sin escatimar en gastos, invirtió el presupuesto del Gobierno para figurar en los medios, monitorear las redes sociales e identificar a quienes opinaban sobre su gestión. Todo con tal de favorecer su imagen y convertirse en el protagonista.
Las comunicaciones, el intento de posicionar y maquillar la desgastada imagen del presidente Duque fueron el pilar de su gobierno. De 2018 a 2022, el gasto en publicidad oficial y divulgación institucional fue de $46.164’867.909 a través de la Alta Consejería Presidencial para las Comunicaciones, el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) y la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN). Solo el DAPRE gastó más de $32.500 millones en veintiséis contratos, veinte fueron reportados por la entidad en respuesta a los derechos de petición y otros seis fueron encontrados por la FLIP en el SECOP.
