JUNIOR EMPATÓ EN LIMA PERO DEJÓ LA SENSACIÓN QUE SE PUDO GANAR
El Junior de Barranquilla inició el partido con un gol tempranero de Bryan Castrillón, quien tras el cobro de un tiro de esquina sacó un remate fuertísimo sin dejarla caer para ponerla en la esquina del arco de Sebastián Britos, quien solo se tiró para hacer el tanto aún más espectacular y decretar el 0 x 1 a favor de los visitantes.
El empate no demoró en llegar se produjo a los 22 minutos del compromiso. Andy Polo se vistió de héroe una acción por derecha, se sacó a dos rivales, con caño incluido a Cantillo y gambeta a Fuentes, sacó un remate buscapié para encontrar solo al “Oreja” Flórez quien solo tuvo que empujarla y poner el marcador 1 x 1.
Es el tercer empate consecutivo del Junior, sigue invicto con 6 puntos en la presente edición de la Copa Libertadores. En esta oportunidad el empate deja un sabor amargo y una sensación que pudo derrotar a su rival en su visita a Universitario en el Monumental de Lima. Si bien el resultado le permite mantenerse al equipo en el primer lugar del grupo, al menos de manera parcial, no menos importante sería decir que Junior pudo ganar, pero no quiso.
Una vez más en las redes sociales, las críticas sobre la mala lectura del partido del técnico Arturo Reyes no se hicieron esperar, sacó Enamorado, a Castrillón, ingresó a Berrio y Homer Martínez, Sacó a Chará, ingresó a Ceballos, todos esperaban el ingreso de Hinojosa quien tuvo gran actuación el sábado ante Millonarios.
Hasta el minuto 70 Junior había dominado a su rival, con posesión de balón, jugadas peligrosas desaprovechadas por Baca, pero tempranamente se conformó con el empate, comenzó a cerrar el partido sin mayores aspiraciones de ataque.
Un empate que deja la sensación que se pudo haber ganado, un equipo universitario sin rumbo ni horizonte futbolístico, desordenado, entregó la pelota a Junior que no pudo capitalizar la victoria. La tuvimos y no la aprovechamos, se podría resumir.
