23. 5 billones se han robado las EPS en Colombia
Desde la promulgación de la Ley 100 del año 1993, existen en Colombia las entidades de intermediación de la salud que en su momento se denominaron Empresas Promotoras de Salud (EPS), y que de acuerdo a la norma deberían de cumplir con las siguientes funciones:
Promoción de la afiliación de grupos no afiliados al sistema, captación de los aportes de los afiliados al sistema de seguridad social en salud, definir los mecanismos de acceso al sistema de salud por parte de los afiliados y sus familias, definir los protocolos que garanticen el libre acceso de los afiliados y sus familias a las instituciones prestadoras de salud, remitir al fondo de solidaridad y compensación la información relativa a la afiliación del trabajador y su familia, a las novedades laborales, a los recaudos por cotizaciones y a los desembolsos por el pago de prestación de servicios, y establecer los procedimientos para garantizar una atención oportuna, integral, eficiente y de calidad.
De todas las funciones asignadas y por las cuales debían cumplir las EPS, en las que, principalmente se involucra la atención oportuna de los afiliados y la prevención de eventos patológicos, las EPS solamente se han dedicado a recaudar los aportes de sus afiliados, hacer recobros por aquellos eventos no reconocidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS) y obviamente a contratar con Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) para la atención de sus afiliados.
LAS EPS Y SU FUNCIÓN DE INTERMEDIARIAS EN EL SISTEMA DE SALUD
Las razones de quienes esgrimen válidos argumentos para eliminar el papel de intrmediación de las EPS (tanto las del régimen subsidiado, como las del contributivo) obedecen, en lo fundamental, a tres situaciones: 1) el papel que, han desempeñado estas entidades donde, al final de cuentas, sólo se han dedicado a autorizar atenciones extemporáneas en muchísimos casos, a imponer precios a los prestadores, a recobrar al FOSYGA sumas exorbitantes y a retrasar injustificadamente los pagos a las IPS con lo que han conducido al colapso financiero de estas últimas instituciones; 2) El elevado costo de la intermediación que les asigna la ley lo que se traduce en la reducción absurda de recursos que deberían ser destinados al objeto esencial del Sistema de salud, en lugar de convertirse en jugosas ganancias para las empresas que participan en este eslabón de la cadena como corresponde al diseño actual del Sistema de Salud colombiano. 3) La corrupción, un ejemplo palpable fue el escándalo del caso de la EPS Saludcoop quien fuera intervenida en mayo de 2011, cuando la Superintendencia de Salud identificó serias irregularidades, especialmente en el desvío de recursos de la salud con fines distintos, así como problemas contables y financieros que en su momento pusieron en riesgo la prestación de los servicios de salud a sus afiliados. Recientemente casos como la liquidación de las EPS como Comparta, Coomeva y Medimás entre julio del 2021 y junio del 2022 también por las mismas razones.
DE LA ATENCIÓN MÉDICA DE LAS EPS
Una tarea tediosa, es la gran cantidad de personas que deben realizar la gestión de las autorizaciones para acceder a los sericios médicos, los graves hacinamientos para lograr atención de urgencia médica, el colapso de las comunicaciones telefónicas para pedir citas, los llamados paseos de la muerte, las inmensas filas para reclamar medicamentos, la medicación de remedios genéricos ,estringidos o inexistentes en los dispensarios y droguerias, la imposibilidad de operaciones quirurgicas urgentes, la falta de asignación de citas con médicos especialistas, etc, son muchos de los incovenientes que presentan estas enpresas promotoras de salud.
A la fecha, la mayoría de ellas no se preocupan por propender una atención oportuna a sus afiliados, la cual, es menor a medida, que los mismos requieran de atención o de exámenes paraclínicos o laboratorios más especializados generalmente de mayor costo, o por generar estrategias para prevenir y controlar los eventos adversos que más aquejan a la comunidad. Sin duda estas entidades se encuentran sin ninguna clase de control y atentan contra la vida de millones de colombianos.
DEUDAS Y CORRUPCIÓN EN LAS EPS
La Superintendencia Nacional de Salud informó que las deudas totales de las EPS liquidadas, en proceso de liquidación y activas es de 23,3 billones de pesos, distribuidas de la siguiente manera:
Por datos suministrados de la Supersalud, 102 EPS fueron liquidadas por malos manejos y corrupción en el periodo comprendido de 2003 a 2015 quienes despilfarraron en total 17.5 BILLONES . Las actuales y vigentes EPS van por el mismo camino, ya suman una deuda que sobrepasa la suma 5 BILLONES de pesos.
La Supersalud dijo que, luego de un ejercicio de veeduría ciudadana realizado por representantes del sector salud, y el análisis de la propia entidad, se identificaron inconsistencias en los datos, se había dicho inicialmente que este desfalco a la salud podría llegar a 50 billones pero se estableció un monto igualmente escandaloso.
«La Superintendencia Nacional de Salud inició un proceso de inspección y análisis de datos, con especial atención en la forma en que se venía procesando la información, extendiéndolo a los montos de acreencias de alrededor 102 EPS liquidadas entre el 2003 al 2015, y la revisión exhaustiva de las cifras que de buena fe fueron presentadas al país«, reza el documento.
En esa línea, la entidad señaló que halló varias inconsistencias no advertidas en su interior, lo que llevó a la Supersalud a aplicar los correctivos necesarios, sobre todo en la recepción y reporte de información.
Así las cosas, de acuerdo con el comunicado de la Super Salud las deudas de las EPS ascienden a 23,3 billones de pesos, es decir; 17.5 billones las que se liquidaron cuyo dinero se encuentra practicamente pérdido y 5 billones de las actuales EPS que se encuentran funcionando en el país.
