Condenada en USA Chiquita Brands por financiar el paramilitarismo y en Colombia el proceso no avanza
Según el dictamen del juicio civil en una corte de West Palm Beach, Chiquita Brands tendrá que pagar 38,3 millones de dólares a demandantes y familiares de las víctimas. Esto, después de determinar que, tras una década de litigios, Chiquita no demostró que “la asistencia que brindó” al grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para proteger a sus empleados de la violencia fue resultado de una “amenaza ilegal, inmediata e inminente” por parte de este grupo terrorista.
Chiquita Brands tampoco logró demostrar que “no tenía otra alternativa razonable” que la de “proporcionar asistencia a las AUC”, según consta en el veredicto.
Su decisión confirma acusaciones de vieja data: Chiquita Brands, para mantener sus ganancias, entregó recursos a las AUC aún conociendo los atroces actos cometidos por este grupo paramilitar, catalogado como terrorista por el Gobierno de los Estados Unidos. Los más de 1,7 millones de dólares que pagó la multinacional a las AUC, entre 1997 y 2004, contribuyeron a fortalecer su presencia en el Urabá y en el Magdalena y a recrudecer la violencia en la región.
Al respecto, el exparamilitar Salvatore Mancuso advirtió que este fallo “es un éxito rotundo” para las víctimas y para Colombia, “en la medida en que se reconoce que los dineros que entraron al conflicto armado, independientemente del actor al que lo hubiesen entregado, (…) produjeron una tragedia humanitaria en Colombia (al ser utilizados por) los actores del conflicto para hacer la guerra”.
Así, Mancuso afirmó que Chiquita “les entregó recursos a las guerrillas del EPL y las Farc”.
“Chiquita Brands le entregó dinero a las Autodefensas, no fue con un fusil en la cabeza. Ellos venían de entregarle recursos a la guerrilla cuando nos reunimos con ellos el comandante Carlos Castaño y otros comandantes. Aportaban tres centavos de dólar por caja de banano exportada, ya lo he dicho e incluso fui testigo en ese juicio en Estados Unidos”, sostuvo Mancuso.
Presidente petro, cuestiona la justicia de Colombia
Tras el fallo, hoy el presidente Gustavo Petro cuestionó que la justicia de ese país sí haya emitido una decisión final, mientras que en Colombia eso no haya sucedido al día de hoy.
“¿Por qué la justicia de EE.UU. pudo determinar en verdad judicial que Chiquita Brands financió el paramilitarismo en Urabá? ¿Por qué no pudo la justicia colombiana?”, dijo el presidente. Además, también cuestionó por qué Colombia no tiene un solo tribunal de cierre de la verdad, cuando el Acuerdo de Paz de 2016 así lo ordena.
En Colombia, hace cinco años no se mueve el caso contra Chiquita. Desde el 2019, el caso judicial en contra de la bananera está quieto. En ese año, la Fiscalía acusó por concierto para delinquir a diez altos ejecutivos de las filiales, pero esa fue la última decisión que tomó la justicia en el caso.
Uno de los acusados es Álvaro Acevedo González, exgerente y exrepresentante legal entre el 2001 y 2004 de Banadex, una de las filiales más productivas de Chiquita Brands. En ese periodo, según el escrito de acusación se hicieron 18 pagos a las Convivir por más de $1.400 millones de pesos.
De igual manera, con esta condena a la multinacional se afianza más la tesis de los evidentes nexos que vinculan los gobiernos de Álvaro Uribe Velez (2002-2010) con el paramilitarismo, tal como ha señalado Mancuso en direfentes declaraciones ante la JEP.
Se espera, que prontamente la justicia colombiana emita un fallo condenatorio en contra de los responsables de más de 4.000 víctimas del conflicto, que fueron reconocidos en la sentencia.
